¿Por qué no es lo mismo Capella y Lucio Hernández?

en Sin categoría

 

 

¿Será que en verdad Lucio Hernández Gutiérrez es “gente” de Capella?

¿Será que el recién nombrado -por el gobernador Carlos Joaquín- encargado de la Secretaría de Seguridad Pública de Quintana Roo, es “más de lo mismo”, como ya se especula?

¿Nos estará engañado el Gobierno haciendo un montaje para que el secretario suspendido, Jesús Alberto Capella Ibarra, siga manejando los hilos de la seguridad del estado a través de un testaferro que trajo de Morelia?

Pudiéramos pensar que sí… si ponemos sólo en un plato de la balanza los tiempos, funciones y circunstancias que unen a estos dos personajes. Pero haciendo un análisis más objetivo de estos ingredientes, podemos llegar a otra conclusión que vale la pena razonar sin apasionamientos.

No conocemos aún en persona al responsable desde hoy de la SSP-Quintana Roo, quien recibió de manos del gobernador la papa hirviendo que le dejó Capella tras el escandaloso episodio de la represión a balazos de manifestantes el lunes en Cancún, pero eso no nos impide echar un ojo a su currículum -que ya circula en redes- y atar algunos cabos que parecen sueltos, los cuales alimentan fácilmente los rumores y la especulación.

¿Qué tienen en común Lucio Hernández y Alberto Capella? La verdad, sólo una cosa: una delgada línea de tiempo en la cual ambos coincidieron en el Gobierno del perredista Graco Ramírez (2012-2018) en Morelos. El primero como coordinador de la Unidad General de Reinserción Social -a cargo de los reclusorios- y el segundo como secretario estatal de Seguridad Pública.

De ahí en fuera, ambos tejieron sus respectivas carreras profesionales en distintos ámbitos y con diferente ideología, pues así como Capella se abrió paso en Tijuana desde el activismo social hacia el mundo policíaco en gobiernos emanados del PRI, Hernández Gutiérrez hizo lo propio pero en la izquierda, en el PRD, en los escenarios de procuración de justicia y readaptación social de la Ciudad de México, cercano primero a Cuauhtémoc Cárdenas y posteriormente a Andrés Manuel López Obrador, hoy presidente de México.

No ahondaremos en la trayectoria de Capella, pues de ella ya se ha escrito y hablado mucho y todo apunta a que ya es historia. Pero no podemos soslayar lo que la trayectoria de su sucesor nos revela y que nos puede servir para entender mejor cuáles son las diferencias entre ambos.

¿Que Capella lo trajo de Morelos donde ambos se conocieron trabajando para Graco Ramírez? Es cierto. Y quizá eso sea lo único que Lucio Hernández le tenga que agradecer. Pero lo trajo, lo invitó a trabajar en el Gobierno de Carlos Joaquín, en lo que era su principal especialidad: los reclusorios. Hasta esta mañana, Hernández era subsecretario de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad.

Con carrera de Derecho por la Universidad Autónoma Metropolitana y vinculado siempre a la izquierda mexicana, el currículum del nuevo encargado de la seguridad de Quintana Roo es extenso y vamos a hacer un repaso por los puntos que consideramos más importantes en lo laboral y en lo político, para sacar una conclusión objetiva del por qué sí puede o no, ser puesto al mando de la seguridad en el estado.

Por lo pronto, para empezar, improvisado e inexperto en su terreno (como Capella, por ejemplo), no lo es. Lucio Hernández trabajó de 1991 al 2000 en la Procuraduría General de Justicia del entonces Distrito Federal, donde ascendió de oficial secretario del Ministerio Público a encargado del Despacho de la Dirección General de Prevención del Delito, ya durante la administración del jefe de Gobierno, Cuauhtémoc Cárdenas, del Partido de la Revolución Democrática.

En el 2000 se integró como miembro al PRD, con la función -cita su currículum- de “diseñar programas, proyectos y acciones que involucraran la participacion de la ciudadanía para el mejoramiento de las políticas que promuevan elevar la calidad de vida de los ciudadanos, promoviendo los ideales partidistas con la comunidad».

Al concluir ese año y bajo el Gobierno en el DF del ahora presidente Andrés Manuel López Obrador, fue nombrado director operativo de Seguridad Pública Municipal en el Ayuntamiento de Ciudad Netzahualcoyotl.

En 2002 y hasta el 2006, cuando Alejandro Encinas y Martí Batres eran secretario y subsecretario de Gobierno en la administración de AMLO, fue nombrado en los cargos de subdirector de Seguridad Penitenciaria, director de la Penitenciaría del Distrito Federal, director del Reclusorio Preventivo Varonil Norte, director del Reclusorio Preventivo Varonil Sur y encargado del Centro de Readaptaión Social Varonil de Santa Martha Acatitla.

Posteriormente, cuando Marcelo Ebrard era jefe de Gobierno del DF, Hernández Gutiérrez fue director de Seguridad Penitenciaria, cuando José Ángel Avila Pérez y Juan José García Ochoa (actual responsable de la política de reinserción del sistema penitenciario federal) eran secretario y subsecretario de Gobierno, respectivamente.

Adicionalmente a la experiencia indiscutible que le precede, nos enteramos que el recién nombrado encargado de la SSP-Quintana Roo fue recomendado al gobernador Carlos Joaquín para ocupar dicho puesto, en sustitución de Capella, por Alejandro Encinas, actual subsecretario de Derechos Humanos, Migración y Población de la Secretaría de Gobernación. Y que AMLO, al conocer esta mañana que él entraría al relevo en la seguridad quintanarroense, felicitó el nombramiento. El mismo presidente lo avaló.

Satanizar a Lucio Hernández o prejuzgar su trabajo sólo por haber trabajado junto con Capella en Morelos hace años o por haberlo éste invitado a venir a Quintana Roo a aportar lo que sabe, no es la manera correcta ni justa de medir a un funcionario.

¿Beneficio de la duda? Hay detrás de él un ‘expertise’ que lo apuntala y creemos que bien se lo puede merecer. Es del equipo del gobernador y conoce ya el territorio en el que se mueve. Empezar de cero a estas alturas en materia de seguridad, podría ser más riesgoso para Quintana Roo y no estamos ya para más experimentos.

Jorge C N..